El delirio por Star Wars sigue con el estreno de Rogue One

El delirio por Star Wars sigue con el estreno de Rogue One

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Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana, los fanáticos de Star Wars esperaban años entre una y otra película. Ya no es así: la saga del espacio continúa mañana con Rogue One.

La cinta, que se estrena también hoy en los principales mercados de América Latina, no forma parte de la última trilogía que comenzó en el 2015 con el taquillero Episodio VII: El despertar de la fuerza.

En Rogue One se vuelve al pasado, justo antes del pionero Episodio IV: Una nueva esperanza. El filme cuenta cómo la Alianza Rebelde planifica el robo de los planos de la Estrella de la Muerte, la gigantesca estación espacial con poder para destruir planetas enteros.

El director del filme, el británico Gareth Edwards, recordó cómo se le quitó un peso de encima cuando recibió la aprobación de George Lucas, el creador de la historia. “No quiero poner palabras en su boca pero honestamente puedo decir que puedo morir feliz ahora”, dijo Edwards sobre su conversación con Lucas.

Protagonistas. Rogue One, protagonizada por la británica Felicity Jones y el mexicano Diego Luna, forma parte del intento de revitalizar la historia desde que Disney compró Lucasfilm en 2012, cuando aún se recuperaba de las críticas horribles que recibió la segunda trilogía, lanzada entre 1999 y 2005.

En la cinta, Jones interpreta a Jyn Erso, que cuenta con un frondoso expediente criminal por falsificación, asalto y robo. La Alianza Rebelde la recluta para robar los planos de la Estrella de la Muerte.

“Nunca hice algo así antes, todo era muy nuevo, toda esta preparación física. Estoy acostumbrada a hablar en un corsé, por lo que no estuvo nada mal ir corriendo con un blaster y un bastón para golpear stormtroopers”, dijo Jones.

Guerra. Un grupo de críticos vieron 28 minutos del filme en Industrial Light and Magic, el estudio de Lucasfilm para efectos especiales, y la primera impresión es que se muestra más como una película de guerra. “Recibimos autorización para ser diferentes en esta película y tomar riesgos”, indicó Edwards, quien cree que la cinta, filmada en Gran Bretaña, Islandia y las Maldivas, tiene un tono más cercano a El Imperio contraataca.

Para presentar las escenas de guerra, el equipo tomó escenas de combates reales de Vietnam y la II Guerra Mundial y con Photoshop introdujeron las armas láser y colocaron aviones Ala-X en el fondo. “Al estudio le encantó, a todo el mundo, y dijeron ‘vayan y hagan eso'”, indicó Edwards. AFP