Europa hablará con una sola voz en la cumbre del G20

Europa hablará con una sola voz en la cumbre del G20

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El choque entre la Unión Europea y Estados Unidos parece inevitable. A una semana de la cumbre del G20 en la ciudad de Hamburgo, la canciller Angela Merkel ha movilizado a sus socios europeos en defensa del libre comercio y del Acuerdo sobre Cambio Climático de París, un frente crítico europeo contra la política aislacionista y contaminante del presidente Donald Trump.

Merkel, anfitriona de una cumbre con escasas perspectivas de éxito, reunió ayer en Berlín a sus colegas de Francia, Reino Unido, Italia, España, Noruega y Holanda para consensuar, junto con los presidentes de la Comisión y del Consejo Europeo, Jean-Claude Juncker y Donald Tusk, una estrategia común que acentúe el peso político de Europa en el orden internacional y frente al nuevo amigo americano.

La Europa que la canciller alemana quiere Europa que tome las riendas de su propio destino -ante el camino en solitario emprendido por la Administración del histriónico- Trump, hablará en el G20 “con una sola voz”, adelantó Merkel en la rueda de prensa que siguió a esta inusual “mini-cumbre” europea. Un encuentro con los medios de comunicación al que no se sumó Theresa May, con quien la canciller se entrevistó durante media hora antes de pasar al pleno. La razón dada es que la ‘premier’ británica debía regresar a Londres para participar en la votación parlamentaria de su programa de gobierno.

En sus intervenciones públicas, todos los mandatarios europeos mostraron su adhesión a la agenda propuesta por la Presidencia alemana del G20. Es decir, ratificaron su vocación con el comercio libre y justo, apoyaron la creación de partenariados con África que alivien mediante inversiones en desarrollo e infraestructura la presión migratoria, y defendieron la necesidad de luchar contra el cambio climático en los términos recogidos en el Acuerdo de Paris. Grandes aspiraciones que podrían echar por tierra y por distintas razones, otros socios del G20, como el ruso Vladimir Putin, el turco Recep Tayyip Erdogan y Trump.

Tras el fracaso de la reciente cumbre del G7 en Taormina la única ficha que ha movido Trump en el plano multilateral es para confirmar su promesa electoral y sacar a Estados Unidos del Acuerdo de París, por lo que todo indica que las escenas sicilianas se repetirán en Hamburgo a mayor escala, pues el escenario es mayor y a las críticas de los europeos se han sumado, entre otros pesos pesados del G20, China e India.

“Estamos viviendo un momento único y los riesgos internacionales jamás fueron tan críticos”, recalcó el presidente francés Emmanuel Macron y añadió que Europa será “firme” en la defensa del acuerdo contra el cambio climático por “coherencia”, “responsabilidad” y “principios”. Previo al encuentro de líderes europeos, Merkel afirmó en una alocución parlamentaria y también en un claro mensaje al presidente Trump, que el Acuerdo sobre Cambio Climático de París “es irreversible y no es negociable”.

Y aún así, la anfitriona de la cumbre y todos sus socios europeos creen que será posible concluirla con la adopción de comunicado de consenso pues “el objetivo del G20 no es aislar a nadie sino buscar soluciones comunes a los grandes desafíos del planeta”, dijo Merkel y, en esa línea conciliadora añadió que “EEUU es una parte importante del G20 y haremos todo lo posible para trabajar bien, en común, sin minimizar las diferencias existentes“.

Macron coincidió con Merkel en que “no tiene sentido aislar a ningún Estado”porque “tener divergencias no implica romper el diálogo con un aliado histórico e importante para el equilibrio internacional”. Macron, que precisamente por eso, ha invitado a Trump al desfile militar de la fiesta nacional del 14 de julio, recordó lo importante y necesaria que es la cooperación con Washington en la lucha contra el terrorismo y en el plano militar. “Hay coincidencia en muchos aspectos”, destacó.

En el terreno económico, el segundo gran frente donde deberá emplearse el frente europeo en el G20 es el libre comercio. El mensaje enviado desde Berlín fue rotundo, unánime y consecuente. Porque según Macron, Europa es prácticamente “el único lugar donde se sigue defendiendo una visión del comercio multilateral justo frente al proteccionismo, al ‘dumping’ y a la infracción de las reglas internacionales”.

También el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se posicionó con claridad contra el proteccionismo y defendió los beneficios que el libre comercio genera en países como España, que puso como ejemplo de crecimiento económico y creación de empleo tras la superación de la crisis. Recordó que el país lleva creciendo los últimos años por encima del 3% y creando en torno a medio millón de puestos de trabajo cada año.

Otro de los temas “consensuados” en la reunión en la Cancillería alemana se refiere a la migración, aunque con la llamada de auxilio a sus socios europeos del primer ministro italiano, Paolo Gentiloni.

“El mensaje no es el de un país que quiere infringir las reglas ni abandonar su posición humanitaria; es un país bajo presión que pide una contribución directa de nuestros aliados europeos“, manifestó Gentiloni, quien destacó la solidaridad y la comprensión que mostraron sus socios y confió en que se adopten medidas en breve.

“Entendemos lo que está pasando en Italia, nos solidarizamos con su Gobierno y con el pueblo italiano y prestaremos toda nuestra ayuda para evitar las situaciones dramáticas que allí se están viviendo”, aseguró Rajoy.

Macron quiso recordar, no obstante, que el compromiso adquirido en Europa es con la acogida de refugiados -para los que exigió un sistema común europeo- y señaló que el 80% de quienes llegan a las costas italianas lo hacen empujados por motivos económicos y no políticos. “Son dos realidades que no deben mezclarse. Si lo hacemos, habría una situación totalmente descontrolada”.

Es la primera vez que países europeos pertenecientes al grupo de los veinte países industrializados y emergentes más importantes del mundo amplían la ronda de consultas a los que, como España, Noruega y Holanda, sólo participan en calidad de invitados.